En 1982, cinco años antes de rodar "El vientre del arquitecto", Peter Greenaway rodó "El Contrato del dibujante". Primera película que yo vi de este director. Me asombró la temática, la ambientación y sobre todos la música. En este caso, corría a cargo de Michael Nyman, (que junto a Win Mertens, compondría varias bandas sonoras para sus películas).
En esta ocasión la trama se desarrolla en medio del siglo XVII, en la que el joven y ambicioso artista Neville es invitado por la señora Herbert a su casa para que realice doce dibujos para ella. Además de los habituales honorarios económicos, el contrato incluye toda clase de favores sexuales que la mujer se compromete a ofrecerle a Neville durante la ausencia de su marido, el millonario propietario del finca: el señor Herbert. Pero no todo se desarrolla de acuerdo al plan inicial de la dama.
En esta ocasión recupero la pieza principal y quizás más conocida de su banda sonora: "Chasing Sheep is Best Left to Shepherds"